lunes, 28 de septiembre de 2009

Van Gogh y su oreja


El loco que adoraba pintar girasoles. Se trata de Vincent van Gogh, el holandes que a mi parecer, pintaba porque simplemente no podia vivir sin hacerlo, nada más irrelevante que eso.
Una vez, fui a caminar por una calle un tanto bohemia de Lima, donde encontré un
tesoro de libros y revistas antiguas. Tirando lente a mi querido Gabito G. Marquez, y algunos libros que me gustaría alguna vez leer, y otros tantos que he leido pero estos minoría grandísima a los primeros, encontré una especie de revista sobre Van Gogh, felizmente tenía tres tristes soles, y me la compré. Ahí encontré un pedacito de la vida de este pintor, que me gustaría compartir:
Llegado Van Gogh a Arles [...] en setiembre alquiló cuatro habitaciones en una casita de la plaza Lamartine, donde soñaba hospedar a otros artistas y dar vida con ellos a una "escuela del Sur" que llevase hasta su límite la experiencia impresionista. El único que aceptó su invitación fue Gauguin. Este llegó a Arles en octubre. Van Gogh le había preparado la mejor habitación, le había reservado la silla más comoda y le recibió con alegría. Los primeros días de su estancia se apoderó de ellos una fiebre de trabajo en común. Pero aquellos dos artistas, con caracteres y propósitos demasiado diferentes, no estaban hechos para entenderse, de modo que pronto surgieron algunas discusiones y estas paulatinamente fueron degenerando en altercados.
Quizá Gauguin sintiera envidia de los progresos realizados en menos de dos años por su amigo más joven que él; o quizá Van Gogh se encerrase en una rigidez incapaz de comprender el egotismo de Gauguin... Una noche, encolerizado por su mordaz contradictor, Van Gogh le arrojó un vaso. En aquella ocasión no le alcanzó, pero días más tarde, el 23 de diciembre, intentó herirle y le persiguió por una calle empuñando una navaja. Gauguin logró ponerse a salvo. Van Gogh regresó a su casa y en el colmo de la exasperación o talvez arrepentido de lo que había intentado, dirigió contra sí mismo la navaja y se cortó la parte inferior de la oreja izquierda. Acompañó esta acción con otras muestras de desequilibrio indudable; envolvió el pedazo de su oreja y se lo llevó a una pupila del burdel. Al día siguiente se marchó Gauguin [...]. Con este episodio se inicia lo que se considera la demencia de Van Gogh: esquizofrenia, epilepsia, alcoholismo...No se sabe exactamente.
Esta historia tambien la contó el mismo Paul Gauguin alguna vez:

"¡Dios mío, qué día! Al atardecer, tras un parvo refrigerio, salí a dar una vuelta. Había casi cruzado la plaza de Victor Hugo cuando escuché tras de mí el sonido familiar de unos pasos, rápidos pero irregulares. Me volví justo en el momento en que Vincent se abalanzaba, con una navaja de afeitar abierta en la mano. La expresión de mi mirada debió ser terrible, pues paré, y bajando la cabeza corrió en dirección a la casa... Alquilé una habitación en el hotel más próximo y pasé allí la noche, donde, lógicamente tenso, tardé en dormirme. Me desperté a las siete y media... encontré un grupo de gente a la puerta de la casa, con varios guardias, y el comisario." "Resulta que Van Gogh, al regresar a casa, inmediatamente se cortó la oreja. Debió tardar bastante en controlar la hemorragia, pues, al día siguiente hallamos varias toallas ensangrentadas por el suelo de las dos habitaciones inferiores. Al encontrarse mejor, con una boina vasca bien ladeada marchó a una casa en la que se puede lograr un encuentro casual, y le dio a la portera la oreja, cuidadosamente lavada y metida en un sobre. "Aquí hay, dijo, un recuerdo mío". Regresó a la casa, se metió en la cama y se durmió... Yacía en el lecho, enteramente cubierto por las mantas, encogido como, un rosco; parecía sin vida. Suave, muy suavemente, toqué su cuerpo, le noté con vida... En voz muy baja le dije al comisario: Por favor, despierte con cuidado a este hombre, y si pregunta por mí diga que me he marchado a París; el verme puede resultar fatal..."

Apasionante, simplemente.

Woodstock



Fue en agosto de 1969 que una multitud algo anarquista de jovenes en busca de paz, y por supuesto, amor, asistieron a lo que sería el festival de rock más famoso de la historia. Tres días intensos de amor libre, alcohol y marihuana, en los que un millón de espectadores fueron el ícono de una generación de norteamericanos hastiada de guerras, que pregonaba la paz y el amor como forma de vida. Con sus banderas y símbolos de paz intentaban cambiar una sociedad injusta, llena de odio y ambición. Estuvieron completamente en contra de la guerra de Vietnam y la política militar de su pais, no obstante, Jimi Hendrix, cerrando el festival, tocó el himno a los EEUU mostrando que protestaban pero seguían siendo norteamericanos. Los hippies promovieron el ecologismo y el amor por las artes, gritando así la sensibilidad que los caracterizaba. Las tres muertes que ocurrieron durante el festival no sirvieron para que aquella multitud renuncie a sus ideas, sólo ahora que todos luchan por un buen puesto, es que se han opacado las grandes ilusiones de quienes soñaron con un mañana de paz y amor.

Esquizofrenia: La enfermedad de los inteligentes.




No existe un límite establecido entre lo que es "normal" y lo que es "anormal". Inicio con esto porque es una frase que adoro, pues no me conviene pensar que en realidad exista un límite, y que alguna vez yo haya estado en el lado anormal, muy aparte de eso, es verdad que TODO es relativo.

"Un poderoso hechicero, queriendo destruir un reino, colocó una poción mágica en un pozo del que todos sus habitantes bebían. Quien tomase aquella agua se volvería loco. A la mañana siguiente, toda la población bebió y se volvieron locos, menos el rey que tenia un pozo privado para él y su familia, donde el hechicero no habia logrado entrar. Preocupado, intentó controlar a la población ordenando una serie de medidas de seguridad y salud pública: pero los policias e inspectores habían bebido el agua envenenada, y juzgando absurdas las desiciones del rey, decidieron no respetarlas de ninguna manera. Cuando los habitantes de aquel reino se enteraron del contenido de los decretos, quedaron convencidos de que el soberano había enloquecido y por eso disponia cosas sin sentido. A gritos fueron hacia el castillo exigiendo que renunciase. Desesperado, el rey se declaró dispuesto a dejar el trono, pero la reina lo impidió diciendo: "Vamos ahora hasta la fuente y beberemos tambien, así nos volveremos iguales a ellos". Y asi se hizo, el rey y la reina bebieron el agua de locura y empezaron inmediatamente a decir cosas sin sentido. Al momento sus subditos se arrepintieron, ahora el rey estaba mostrando tanta sabiduría ¿Por qué no dejarlo gobernar?El pais continuó en calma, aunque sus habitantes se comportaban de una manera...diferente a los demás pueblos".

Encontré esta historia alguna vez, en un libro de Coelho, quien mejor que él, que saboreo el trago amargo de haber sido encerrado en un manicomio por sus propios padres. Me parece interesante la narración porque en el caso de muchas enfermedades mentales, el problema no es el individuo, sino como lo juzgan, la formacíón de quienes lo juzgan será lo que al final lo condene a ser "normal o anormal".En el caso de otras, el problema puede ser mayor, como es el caso de la esquizofrenia.

Esta enfermedad mental, es un tipo de psicosis. Osea existe una desconexión parcial o total de la realidad. Alucinaciones, delirios, alteraciones profundas del humor, trastornos del pensamiento y más...Si con tu mente puedes llegar a controlar algunas enfermedades, o por lo menos sobrellevarlas, ¿Qué enfermedad podría ser más dolorosa que la que ataca a tu mente?, es más que una condena.

Las causas pueden ser diversas, pero más bien, el desencadenamiento es un conjunto de estas, como factores hereditarios, que se suman a emociones fuertes.

Fuera de todos los desencadenantes que existan, creo que así como los seres humanos tenemos medios de persepción que algunos animales no tienen (de acuerdo a su especie) y por lo cual quedan aislados de ciertas realidades, así los seres humanos podriamos estar aislados de otras realidades, como el mundo paranormal por ejemplo, no tenemos un sentido más que nos permita entender más allá de lo que nuestros ojos ven, pero quizás algunos de nosotros si, talvez algunos de nosotros tengan esa capacidad de cuestionarse más de lo que los demás lo hacen, como me dijo un tio mio: "La esquizofrenia es la enfermedad de los inteligentes, pues estos son los únicos que se cuestionan, y claro, los únicos que se complican en situaciones "normales" ". Y es que para ellos no es sólo complicarse, es vivir, es sentir sus ideas, porque el precio que pagan por ser inteligentes de verdad o quizás superiores, talvez sea su propia demencia.



Dedicado al "tio juventud", por ser el más inteligente, el que más sufrió a causa de eso, y el que vive la condena de una mente brillante, quizas para siempre.

martes, 28 de julio de 2009

La Histeria de las Mujeres

Hoy salí a despejar la mente como la septima integrante de un grupo de 3 parejas.

En realidad no se si despejé la mente o la obstruí más: Resulte analizando el comportamiento humano, nuevamente.

Tres mujeres: La primera eminentemente insegura, celosa y posesiva. La segunda muy segura, de ultima palabra con su pareja pero condescendiente con el mismo en presencia de un grupo. La tercera, mujer intelectual que suele imponer sus ideas y que considera a su virginidad como su tesoro reservado.

Las tres mencionadas tienen algo en común: La histeria.

Me quejó del comportamiento masculino muy seguido, pero sé tambien que todo tiene una razón de ser. Le increpó a Dios por haberlos hecho con esa naturaleza tan fresca e instintiva, pero me doy cuenta de lo que deben padecer aquellos que cuentan con una mujer siempre al costado.

No somos intencionales cuando hacemos berrinche, al contrario, muchas veces quisieramos evitar hacerlo, pero con Uds. aveces es dificil hasta conversar. Sólo quisieramos que piensen como nosotras (que poco pedimos no?)

La primera mujer, con sus actos demandaba atención, temía al ridículo, él no le podia reprochar nada, pues ella hacia berrinche, lo que significa retirarse del pub aunque sea sola, aunque sea caminando, aunque sea corriendo peligro, ésta es una manera de manipulación a mi parecer, ella busca que el cambie, que el se dé cuenta de su error, haciendole sentir mal, pero él solo piensa que no hizo nada malo y de que ella esta loca.

La segunda, sólo sonreia y disfrutaba de la reunión, su galán era el alma de la mesa, se encargaba de hacer muecas, hacer chistes y bromear con todos. Aveces se le pasaba la mano y llamaba la atención un poco demás, ella, porsupuesto estuvo toda la noche frenando sus bromas, codeandolo, diciendole bajo que no sea tan escandaloso, que porque le gusta tanto llamar la atención, que porque le gusta tanto hacer el ridiculo, el sólo la miraba, hacia peor y se reia con ella, quien tambien resultaba riendo.

La tercera es la que discute los temas intelectuales con su querido, el dice que la Ing. Industrial no es mas que administración con engaño de ingenieria, y ella refuta defendiendo el respetar las carreras y elecciones de las personas, que porque no acepta a los que eligieron industrial, que porque atacan tanto a esa carrera. Y aunque se le explicó que todo era broma para coger de punto a esta escritora, ella siguió defendiendo mi carrera sin que yo se lo haya pedido, haciendo de esto un motivo de pelea con su pareja.

Despues de todo, soy mujer y talvez debería salir a favor de ellas, pero en días como hoy pienso como hombre y digo: "¿Quién entiende a las mujeres?"